Ahorro e Inversión

En alguna ocasión hemos hablado de que no es lo mismo invertir que ahorrar.

¿Qué características y diferencias hay entre ahorrar e invertir?

Veamos la parte de inversión:

Para el funcionamiento de las Empresas y Entidades Públicas, en numerosas ocasiones precisan de capital para afrontar nuevas inversiones. Para obtener los fondos, básicamente tienen 2 alternativas:

  1. ENDEUDARSE: Pedir prestado dinero a una Entidad Financiera o emitir títulos (Bonos y Obligaciones principalmente) con reconocimiento de la deuda a favor de los acreedores, a quienes además de devolver el capital les paga unos intereses.
  1. AMPLIAR CAPITAL: Sólo para el caso de empresas, se emiten títulos (acciones), que convierten a los compradores de esos títulos en propietarios de parte del negocio.

En ambos casos, los títulos que se emiten son NEGOCIABLES: Pueden comprarse o venderse de nuevo en mercados financieros.

Si por tanto nosotros (como inversores) decidimos invertir nuestro dinero comprando estos títulos nos convertimos en:

  1. PRESTAMISTA: Cuando compramos un bono u obligación, prestamos dinero a una Empresa o a un Ente Público: Nos convertimos en acreedores. Cedemos el capital a un determinado plazo, por el cual obtenemos unos intereses pactados. Es la base de los MERCADOS DE RENTA FIJA
  1. EMPRESARIO: Cuando aportamos dinero a una empresa al comprar sus títulos, nos convertimos en propietarios en la parte proporcional que representa nuestra inversión. El objetivo es obtener beneficios si la empresa tiene éxito. Es la base de los MERCADOS DE RENTA VARIABLE

En ambos casos, tanto si invertimos en mercados de renta fija y en mercados de renta variable, nuestra inversión se guiará por el BINOMIO RENTABILIDAD – RIESGO:

La razón de elegir una inversión con riesgo en lugar de una alternativa de ahorro sin riesgo es la posibilidad de obtener una mayor rentabilidad:

  • Productos con iguales condiciones de riesgo, escogeremos el producto de MAYOR RENTABILIDAD.
  • Productos con iguales rentabilidades, escogeremos el producto de MENOR RIESGO.

Cuanto mayor sea el riesgo que quiera asumir, mayor deberá ser la rentabilidad potencial (NO HAY RENTABILIDADES ASEGURADAS) para que la inversión sea atractiva. CADA UNO DEBE DECIDIR QUE NIVEL DE RIESGO DESEA ASUMIR para buscar mayores rentabilidades.

Como mínimo, si se asume riesgo en la inversión, la rentabilidad esperada debe ser como mínimo SUPERIOR a la que pueda ofrecer los activos libres de riesgo (Por ejemplo: Una Letra del Tesoro a 1 año). A esta diferencia entre la rentabilidad esperada y la rentabilidad de un activo libre de riesgo la llamamos PRIMA de RIESGO.

Por último, llegado el caso de que decide pasar del ahorro a la inversión, contar con el asesoramiento de un profesional para recibir orientación en la forma de enfocar sus principales objetivos es fundamental para tratar de lograr alcanzarlos.